Como Se Gerencia Google

Escribir un buen artículo sobre la compañía Google es más difícil que hacer entrar un camello por el ojo de una aguja, para ponerlo en sencillos términos. Sin embargo, lo intentamos.

Sobre Google se han publicado millones de notas y miles de libros, especialmente en cuanto a su genialidad técnica, dominio del mercado, software, valor en bolsa y la manera como amenaza una y otra vez los cimientos de Microsoft el gigante del sector informático.

Empero, son menos los artículos y libros sobre su administración interna, gerencia, proyectos en desarrollo, rutina y recursos humanos de la compañía. De eso nos ocupamos hoy.

Lo primero que ha hecho Google es romper paradigmas de la Dirección de empresas, aparentemente inamovibles como éste:

Todos conocemos la ley del 80/20 (el 20% del esfuerzo produce el 80% del resultado) pero en Google la ley (expresamente citada en la misión de la compañía) es: 70-10-20, siendo el 10% el factor que genera el 70% del resultado (Google increíblemente se conforma), pero el 20% adicional del tiempo de los empleados se los regala para cualquier proyecto que quieran hacer, fuere público o privado. Tampoco tienen un lapso de días, meses, trimestres o semestres para realizarlo ni deben informar a sus jefes.

De dicho modelo han salido proyectos tan enormes y rentables como Google Ads (el sistema de cobro por publicidad) el cual le ha generado miles de millones de dólares en utilidades y el completo dominio del mercado de la publicidad en línea.

¿Y qué decir de los grupos de trabajo? Google los prefiere pequeñísimos, sin supervisión y no importando la jerarquía pudiendo cualquiera de ellos ser conformado, a título de ejemplo, por un vicepresidente, una asistente y un programador novato. Ni siquiera están obligados a reportar a los superiores y solo basta que vayan poniendo al día a sus jefes naturales acerca de cómo van, pero sin compromisos, informes escritos ni mucho menos rendiciones de cuentas. Una informalidad a todo nivel en busca de un objetivo y alentada desde la Junta Directiva.

En lo referente a políticas de remuneración, los empleados de Google reciben salarios de acuerdo al promedio de la industria. Hasta aquí nada nuevo. Lo que difiere rotundamente con relación a todas las empresas del sector -líderes o no- es en las bonificaciones que pueden llegar hasta un sesenta (60%) por ciento del salario anual cuando nó lo son incentivos especiales por logros extraordinarios, como el de los muchachos que desarrollaron el Google ads (a su banco les ingresaron diez millones de dólares de incentivo), pero continúan en sus mismos cargos.

Para que quieres una gerencia si ya eres millonario, jóven y con el tiempo a tu favor?

Google es extraordinaria pero más que por sus ganancias o descubrimientos lo es por su administración, gerencia y enfoque de lo que debe ser una compañía del futuro, por apostarle a la creatividad por encima de la jerarquía. Es fácil apreciar (todos los Viernes se reúnen con los fundadores) que un empleado nuevo se levante y exprese a estos (supongamos no estuviese de acuerdo) cual deba ser el rumbo a seguir. Ninguna pregunta les está vedada ni ningún tema se considera fuera de tono y ni por asomo existe el temor reverencial, tan habitual en el mundo corporativo.

Otro aspecto que sorprende es el número de grupos de trabajo especiales (tres o cuatro al tiempo) a los cuales puede pertenecer cualquier empleado y para esto no existen límites. El freno lo pone la propia capacidad del trabajador y como siempre, habrá quien pueda ser capaz con uno solo y aquellos superdotados que manejen fácilmente diez o quince.

De Google hay que aprender muchos de sus logros y esta manera de gerenciarla ha dado los frutos que conocemos. A propósito, preguntado el presidente Eric Schmidt si teme que tanta libertad produzca efectos adversos responde: “ No importa que eso ocurriese porque quienes quedan generan tanto o más de aportes comparado con el ínfimo porcentaje de empleados que parte. Mejor le apostamos a la creatividad de los miles que nos son fieles y damos la bendición a quien sale”.

Mas recuérdese que esa persona tendrá que conseguir otra Google o crearla él mismo, como varios que han ensayado hacerlo, unos con éxito relativo y otros fracasados.

Lo que es un hecho es que Google ha impuesto al mundo empresarial -de los cinco continentes- un nuevo estilo de administrar muy en la onda de internet y partiendo en dos la historia de la Dirección de empresas.

Concluyendo, mejor adaptar los métodos de Google que cuestionarlos porque sus resultados de mercado, financieros y de imagen así lo demuestran.

Ramiro Henriquez
Miami Florida.

La Tecnología En América Latina

Uno de los grandes interrogantes planteados por los expertos es la real capacidad de América Latina para estar a la par del desarrollo tecnológico de los países del primer mundo. Pregunta difícil con múltiples respuestas en uno u otro sentido.

Dentro del componente del desarrollo económico, la tecnología -en todas sus formas- ha pasado a ser elemento prioritario para determinar el grado de progreso de un país o zona geográfica. Así, los países de mayores ingresos tales como Estados Unidos, Alemania, Japón, Canadá, Italia y Francia, para citar unos pocos, tienen un poder tecnológico superior a los del tercer mundo –léase Latinoamérica, Asia y Africa- y con capacidad económica y educación ampliamente estructurados.

Si recordamos que uno de los símbolos del capitalismo -por allá en la década de los cincuenta del siglo pasado- era el automóvil, éste tenía un componente de tecnología del 50 % sobre el valor total del vehículo, comparado con el símbolo actual (el chip de silicio, materia prima de los computadores) cuyo componente tecnológico equivale a más del 80% sobre el valor total de un computador de escritorio, por citar un solo caso.

Ese treinta (30%) por ciento de avance sobre el costo total (en cincuenta años largos) muestra a las claras la tendencia y es fácil suponer que con el correr del siglo XXI ésta se incrementará.

Y que herramientas tiene Latinomérica para contrarrestar la fuerza avasalladora del progreso? Podrían ser muchas o pocas dependiendo como se analice. En primer lugar la capacidad del latino de manejar crisis económicas, personales o grupales, las cuales le han servido en el pasado para mostrar su innato sentido de supervivencia.

En el lado positivo, el hombre (o mujer) latino es arrojado, trabajador, creativo, buen solucionador de crisis (en particular las de corto plazo), con excelentes valores personales, imaginativo, inteligente, bueno para conformar equipos y con la familia como centro.

En el negativo, tiende al desorden, a trabajar sin métodos ni sistemas, poco planificador, indisciplinado, emocional y de metas cambiantes. Obviamente es una generalización en ambos sentidos. En otras palabras, las excepciones existen al igual que en los países ricos donde veríamos el caso contrario.

Y hablando de formación, es grande el papel que pueden jugar las Universidades e institutos técnicos para contribuir con el cometido. Afortunadamente, se percibe en la juventud latinoamericana un gran deseo de aprender tecnologías de todo tipo; de ahí la proliferación de entidades tendientes a tal fin.

A esto contribuyen internet, los computadores, los video juegos, la revolución celular (la cual, en pocos años ha superado la telefonía convencional), el mundo inalámbrico, las video-conferencias, la robótica y el trabajar desde el hogar con tecnología de punta.

Es la educación un primer paso aunque no el único ya que también las finanzas, la inversión extranjera, los bancos y los grandes capitales impulsan el desarrollo. Pero si un pueblo es lo suficientemente educado y con solidez en sus instituciones, atraerá con seguridad la inversión de los países del primer mundo.

Allí tenemos el ejemplo de Irlanda, con una población pequeña (alrededor de tres millones de habitantes) pero bilingüe y muy bien formada, que ha dado cabida a los Call Center de las grandes multinacionales. Otros casos serían Nueva Zelandia, Singapur y en nuestro continente, Costa Rica, Panamá y Argentina. Definitivamente no es imposible.

En conclusión, disponemos del material humano, los objetivos en el horizonte y el camino para conseguirlos. Empero, será nuestra actitud ante el desafío lo que nos separará de conseguir las metas que necesitamos. Porque no hay forma de revertir la tendencia y antes por el contrario, quien no se monte al bus de la tecnología quedará rezagado para siempre.

Y América Latina no se puede permitir ese lujo. Podremos tener acceso a las mejores máquinas electrónicas pero si no conseguimos personal autóctono que las opere eficientemente de poco valdrá.

Los jóvenes -incluída la nueva política- tendrán la respuesta de actuar y los adultos permitírselo, aceptando que el mundo que los mayores vivieron ya no contará sino que el nuevo órden (con otras leyes, muchas veces desconocidas o innovadoras) se impondrá. Nos tocará decidir si queremos ser simples espectadores o actores de primer orden en la escena mundial.

Ramiro Henriquez
Miami Florida.

El Motor Del Mundo

Para nadie es un secreto, que los Estados Unidos atraviesan uno de los peores momentos de su historia moderna. Muchos lo han comparado con la crisis del 29 y la verdad es que en mas de un sentido luce comparativamente superior.

Por qué tanto temor?

Varios aspectos: su avasallante poderío económico actual; el liderazgo mostrado ante el mundo (y el cual, en 1929 apenas estaba en etapa de consolidación); la interrelación con otros Estados; la caída de la Unión Soviética; la supremacía tecnológica y la globalización de la economía, entre otros.

De otra parte, los principales países del mundo mantienen grandes inversiones en USA hasta el punto que no mas fue asomar la crisis bancaria su peligrosa nariz cuando la casi totalidad de los bancos centrales del primer mundo estaban enviando dinero para detener el desangre.

No obstante, mantener el liderazgo a escala global tiene su precio y USA lo está pagando caro. Ser el guardián del mundo cuesta un ojo de la cara, tema que no podrá soslayar ni siquiera Barak Obama a pesar de lo prometido en campaña. Es que una cosa es ser candidato (donde se puede prometer el cielo ) y otra distinta liderar el día a día de la primera potencia económica, tecnológica y militar del mundo.

Por eso a partir de su elección, observamos un Obama mas preocupado, con respuestas cortas y poco comprometidas, solicitando de todos su grano de arena para tapar el tremendo hueco fiscal que arrastra la administración actual.

La respuesta adecuada a ésta crisis tendrá que venir de fuentes tanto internas como externas: Las internas, del propio pueblo norteamericano; las externas, del apoyo de los demás países. Atrás quedará la arrogancia gringa -representada a las mil maravillas por George Bush- si de verdad desean superar tamaño embrollo. El mundo espera con paciencia la inclinación de cabeza del imperio.

En otro orden, las dos grandes hecatombes internas, la bancaria y la hipotecaria ( madre e hija) han dado paso a las sectoriales: vehículos, transporte, turismo, bajas ventas de fin de año en la mayoría de los sectores, desempleo record y despidos por millares en todas las áreas de la economía.

Lo anterior ha minado la confianza del pueblo norteamericano, otrora inmune a lo que no fuera éxito y triunfo arrollador, acorde con el pensamiento capitalista en donde no existen -en apariencia- límites para lo que un hombre emprendedor, individualista, pueda conseguir. La realidad de los hechos se ha encargado de demostrar que no lo pueden todo.

Sin embargo, el liderazgo mundial de los Estados Unidos todavía es indiscutible y le irá mejor a los países que lo secundan darle una mano en sentidos tales como: a) aceptando sacrificios compartidos b) invirtiendo mas en Norteamérica c) devaluando o revaluando sus monedas según convenga d) comprando menos o vendiendo mas e) renegociando tratados (se empiezan a escuchar las primeras voces sobre revisión de los TLCs con México y Canadá) y los no aprobados estarán sujetos a nuevas condiciones, con ventaja para USA.

La encrucijada está planteada mas no se vislumbra en lontananza solución distinta a colaborarle al coloso ya que su caída puede ser peor que la enfermedad. Ayudar a empujar la carreta del motor del mundo es el mejor camino por ahora, mientras el resto de los países encuentran pastos mas adecuados para sus siembras.

Ramiro Henriquez
Miami, Florida.

Video Por Internet: Imparable

La historia de internet es tan apasionante como la mejor novela de misterio y suspenso. Comentemos otro capítulo.

Lo que empezó como una serie de proyectos entre universidades -con aplicaciones militares, en la década de los cuarenta del siglo pasado- ha venido evolucionando de manera permanente, a veces lenta y en otras rápida, apoyándose en múltiples desarrollos tecnológicos como telecomunicaciones, satélites, mini y micro computadoras, portátiles y últimamente móviles como palms, Iphones y blackberries con ayuda invaluable del celular.

De otra parte, en los albores de ésta revolución hicieron su aparición las páginas escritas donde lo único permitido eran la palabra y aplicaciones financieras, matemáticas o contables, lo cual dió paso a imágenes en blanco y negro; luego el color hace su entrada triunfal pero con la carga de su pesadez para bajarlas a los computadores, para terminar hoy día con espectaculares imágenes que una creciente velocidad de conexión ha permitido adquirir rápida y eficazmente, muchas veces sin costo para el usuario.

Empero, tanto internet como la computadora son inventos que no permiten atribuirse paternidad única pues son resultante de mentes brillantes trabajando al unísono, investigando en proyectos distintos como los reseñados. Pero su unión (la palabra precisa es convergencia) es la que ha traído la maravilla que disfrutamos ahora.

El siguiente paso en el progreso de la imagen (o foto fija) fue su movimiento y ello tardó un poco mas por la dificultad de encapsular millones de bytes para que viajasen a través de las redes; pero a medida que se ha venido consiguiendo (y abaratando, porque sin masificación de los mercados nada crece) las dinámicas escenas en movimiento han venido dado paso a mejores presentaciones y videos.

Recapitulando, La historia del video por internet es reciente pero hace poco era común verlos de una hora de duración -los que había que estudiar en varias sesiones cuando no bajarlos durante días o quizás noches- en una labor paciente y dura.

Pasadas las primeras pruebas, los productores se dieron cuenta que presentaciones tan largas llevaban a la monotonía y dilación por lo que no tendría mercado y en consecuencia, empezó el proceso de recorte primero a media hora y luego a quince minutos. Obviamente, a medida lo hacían su audiencia aumentaba al paso que las velocidades de conexión mejoraban, los computadores de escritorio y portátiles se hacían más potentes y rápidos, se revolucionaba el mundo celular y en suma más gente entraba al sistema.

La etapa final -en la cual estamos- en que los videos se han recortado a un promedio de nueve minutos por presentación (youtube.com es el ejemplo perfecto), considerado por los expertos el tiempo mas largo que un ejecutivo puede destinar a ver una presentación de principio a fin por buena que sea; mas allá de ese lapso queda para posterior ocasión pero ese aplazamiento se diluye con el tiempo, por la cantidad de información que se maneja a diario.

De otra parte, los expertos consideran que el tiempo adecuado para que un video sea visto en una sola pasada sin la más mínima interrupción -ni siquiera un teléfono sonando siempre que el cybernauta esté motivado a verlo- es de seis minutos; sin embargo, para mensajes publicitarios, de información rápida o testimonial no debería superar los noventa segundos. A eso hemos llegado desde los ya “arcaicos” tiempos del video de sesenta minutos de extensión.

Recuérdese que en el mundo de la súper-autopista de información un mes calendario equivale a un año.

En conclusión, la tendencia visual será cada vez más fuerte y hará que las páginas del internet se llenen de colorido, dinamismo y acción, hasta el punto que quien no participe de la tendencia quedará por fuera de la fiesta. Amanecerá, leeremos y sobretodo veremos cuando algún video noticioso lo anuncie.

Ramiro Henriquez
Miami, Florida

La Memoria: Eléctrica o Química

Sabido es de todos que el cerebro humano tiene tres capas o divisiones internas con las cuales trabaja.

La más profunda es la llamada el cerebro “primitivo”, donde se encuentran los instintos básicos del hombre tales como supervivencia, reproducción y signos vitales, es decir, aquellas que lo asemejan a los animales y campo de trabajo de antropólogos. Otros estudiosos lo llaman también el cerebro “reptil” (porque provenimos de ellos). La segunda, el sistema “límbico” en donde están la coordinación de movimientos, sistema nervioso y control muscular; Y la tercera, la corteza cerebral o neo-corteza con sus dos hemisferios, derecho e izquierdo, responsables del razonamiento abstracto el uno y la creatividad e intuición el otro.

Un solo párrafo para situarnos en contexto. El estudio a fondo pertenece por derecho propio a sicólogos, sociólogos, siquiatras, biólogos, fisiólogos y antropólogos. Nuestro objetivo es distinto.

En la misma línea, dentro de la corteza cerebral se encuentra la memoria o facultad de recordar eventos nuevos y viejos, llamada por los neófitos memoria cercana (hechos recientes ) y lejana ( alejados en el tiempo). A su vez puede clasificarse de varias maneras y una muy conocida es: la memoria visual (o fotográfica); la auditiva (evoca por los sonidos) y la sensorial o kinestésica (por el tacto). Estos estadios son la base de nuestro mensaje, cuya finalidad es reflejarnos como clientes ante influencias externas apoyados en las funciones cerebrales.

Además de las formas en las que se manifiesta la memoria, existen otras divisiones, clasificaciones o componentes menos claros y poco publicitados como son los sistemas eléctrico y químico de la recordación. Ambas la influencian y participan de las evocaciones en distinta medida.

La “memoria eléctrica” filtra los eventos de tal suerte que conserva solo los más importantes para ella y descarta o archiva los demás particularmente durante el sueño. Tiene una función de protección y olvida lo más rápido posible los muchos sucesos que acontecen a cualquier individuo en un día, semana, mes y año cualquiera. Si la memoria eléctrica no existiese nos volveríamos locos porque nuestro cerebro explotaría -literalmente- con demasiada información no filtrada. Para eso está la “memoria química” (o el componente químico de la memoria, para decirlo de forma precisa y respetando los fueros de los profesionales del ramo).

Esta memoria química va “tomando nota” por decirlo coloquialmente, de eventos que considera trascendentales para recordar situaciones o vivencias que más tarde puedan ser de interés para el cerebro como un todo. Usualmente lo hace poco a poco, con pasos sucesivos y cada cierto tiempo tiende a olvidar de nuevo. Es la puerta por donde entran -o salen- hábitos, la publicidad, la repetición, disciplina y las costumbres. Hay que traspasar ese umbral para que un hecho, imagen o suceso se fije totalmente en la memoria.

Y que tiene que ver esto con nuestro interés por la tecnología, computadores, palms, Iphone e internet? Que sepamos, todo.

Cuando aprendemos a manejar computadores y creemos tenerlo dominado nos vamos de vacaciones y nos alejamos tan solo tres semanas de la máquina. Al volver nos sentamos frente a ella -seguros de saber- y a los tres minutos percibimos que olvidamos un porcentaje importante de los comandos del software. ¿Le suena familiar?

Cuando nos entregan un dato de vida o muerte lo memorizamos, estando convencidos de no perderlo y al cabo de doce horas nos preguntan por el mismo sin poderlo recordar exactamente: ¿algún parecido con situaciones vividas?

Cuando leemos o estudiamos algo interesante en el internet, revista o periódico (oferta, programa o consejo) nos proponemos recordarlo sin necesidad de escribir, para tomar conciencia a los tres días que lo leímos mas no evocamos bien los detalles ni captamos con precisión para qué lo necesitábamos.

En los tres eventos están lo eléctrico y lo químico trabajando al unísono; cada uno haciendo su respectivo trabajo para la memoria.

De otro lado, si los expertos de internet nos dicen que se necesita recibir entre cinco y siete veces un Newsletter o invitación a ver un sitio web para que logre un efecto concreto, es porque aquél es el lapso en que el sistema eléctrico da paso al químico y el mensaje se fije fuertemente en la memoria principal.

De manera que entendiendo el proceso dejaremos de culpar (o auto incriminarnos) a aquellos a quienes hemos pedido nos dupliquen las ventas con un único mensaje de correo electrónico, por espectacular que luzca.

Ramiro Henriquez
Miami, Florida

Obama y Los Sistemas De Información

Los Estados Unidos se encuentran ad portas de lo que posiblemente será la más importante contienda electoral de su historia. No es solo que una minoría -no blanca- pueda acceder por primera vez al poder en Washington sino que en el caso del candidato Barak Obama éste no reunía hace poco más de un año los pergaminos que permitiesen pensar en su capacidad de derrotar precandidatos de su partido y mucho menos ganar la presidencia de la primera potencia del mundo.

Tampoco Obama era conocido más allá del Estado de Illinois, donde fue electo Senador para representar a una ciudad que como Chicago se disputa lugares de primacía en la Unión Americana. Además, su paso por el Senado no ha dejado huellas profundas que permitiesen considerar que el candidato hubiese podido llegar a mayores.

De otra parte, es indudable que Barak Obama es un gran líder, poseedor de notable calma y quien se ha crecido con el cargo al punto que es difícil que la opinión lo vea como lo que objetivamente es: un candidato con mínima experiencia gerencial y casi nula a nivel internacional. No obstante Europa lo ha aceptado de buena gana, con apertura y esperanzas al exhibir una cualidad escasa en los últimos ocho años del gobierno de los Estados Unidos: ausencia de arrogancia y notable sencillez.

Empero, este artículo no pretende descubrir originalidades en esta semblanza sino mas bien puntualizar detalles no tan de primera plana en periódicos y revistas. Nos referimos a la capacidad de sus asesores de conformar un sobresaliente grupo de gente joven, talentosa y con las más avanzadas tecnologías de nuestro tiempo. Hay que ver esos chicos manejando el internet, los blackberries, los celulares de gran potencia, los servidores, blogs, chats interactivos y video conferencias en una perfecta sincronía que impacta a los entendidos.

Los analistas han reseñado repetidamente la facilidad con que los asesores de campaña de Obama recaudan fondos, organizan comités, se comunican con sus copartidarios, coordinan presentaciones y estructuran grupos de trabajo con excelente cronología y sin que falte detalle ni planificación. Una muestra es la recolección de fondos en la cual superan ampliamente a los Republicanos.

Otro aspecto rescatable es la juventud de sus miembros, equipos muchas veces conformados por noveles profesionales multidisciplinarios en una cabal señal que en tiempos modernos son los mejores grupos para conseguir resultados. También en este rubro se notan diferencias con respecto a McCain, quien se ha rodeado de asesores de mucha experiencia pero a quienes cuesta un poco mas asimilar lo que ocurre, especialmente en cuanto a sistemas de información.

Y aunque no debemos desconocer la capacidad de los asesores Republicanos (sólidos y poderosos), si luce más homogéneo y actualizado el Demócrata -a la par que juvenil donde a la larga están los votos indecisos-.

Este estilo de trabajo ha calado profundo en la juventud americana. Basta ver a los universitarios o los adolescentes de colegios (muchos sin poder votar todavía) como se inclinan fácilmente por Obama ya que han sabido de él y sus proyectos a través de sus chats, móviles, internet, laptops inalámbricos, Iphones, videos privados y podcast.

De otro lado, independiente del análisis político de las campañas, sería saludable para los latinoamericanos que el representante de una minoría norteamericana accediese a la Casa Blanca porque se habría demostrado que estos sí pueden aspirar y llegar, lo cual produciría una auténtica revolución -pacífica- en la tierra del Tío Sam en una campaña de todos modos histórica al asumir dentro de cuatro meses, o bien un presidente afroamericano o una vicepresidente mujer, cualquiera de ellos por vez primera.

Amanecerá y veremos el resultado de esta reñidísima elección pero si la anterior fuese medida únicamente a la luz de la tecnología, el internet, los sistemas de información, el seguimiento satelital, la rapidez de convocatoria o la inmediatez de respuesta hace rato que Barak Obama sería presidente. Y en caso de suceder el día del conteo de votos, será una de las razones (aunque no la única) que lo habría llevado al triunfo.

Ramiro Henriquez
Miami Florida.

Finanzas y Tecnología

Peter Drucker, considerado por la mayoría como el Asesor de empresas más brillante del siglo xx, fallecido hace pocos años, enmarcó en letras de molde un gran consejo para la gerencia de empresas al acuñar el siguiente concepto: “ el éxito empresarial está en controlar al centímetro la cadena del dinero y jamás desprenderse de ella”.

Lo anterior se dice más fácilmente que practicarlo dado que si hay algo realmente duro para una gerencia es rastrear esa cadena por los múltiples factores en juego tales como: inventarios (cuales vigentes, cuales obsoletos o desechables); las cuentas por cobrar (cuales vigentes o de dudoso recaudo); los problemas de producción (qué porcentaje es defectuoso o de calidad baja); la reposición de maquinaria (qué criterio aplicar y cómo manejarlo ); la investigación y el desarrollo (cual porcentaje de ventas es ideal para enfrentar la competencia); o la publicidad (qué cifra invertir y bajo cuales parámetros).

En el pasado, era labor titánica seguir la pista a tantos factores y ciertamente las mejores empresas lo hacían basadas en una calidad gerencial y empresarial a toda prueba. Pero los índices de fallas eran apreciables dada la multiplicidad de alternativas. Empero, con el desarrollo tecnológico éstas funciones se han simplificado haciendo la labor más llevadera y por encima de todo rápida ya que la prontitud de respuesta es el nuevo nombre del juego.

Para la muestra, éste caso:

En los actuales momentos, lo fundamental no es quien posea el mejor producto -como criterio diferenciador- sino quien llega primero al mercado, obvio que con un producto medianamente aceptado por los consumidores.

Uno de los mejores ejemplos es la dupla Microsoft y Apple, en la cual, el primero llega más rápido al mercado (actualmente el sistema windows controla el 80% del mismo) pero con calidad inferior y muchos incumplimientos los cuales mejoran sobre la marcha -sus ya famosos “service packs”- aunque sin alcanzar altos estándares, mientras que su competencia –Apple- sí aporta máxima confiablidad pero a duras penas alcanza el 5% del mercado.

El otro 15% del total se lo reparten muchas empresas. Acá, el rastrear la cadena de dinero vuelve a ser prioritario. Tanto que Microsoft todavía puede comprar a Apple prácticamente con un cheque de caja (comentario puramente ilustrativo e independiente de prácticas antimonopolísticas que se lo impedirían).

De otra parte, son cada vez más numerosas las herramientas empresariales (hardware y software; palms, Iphones, Blackberries; Treos y Axims) con las cuales disponer de información de altísima calidad a primera mano y con inmediatez absoluta. Porque lo móvil está aumentando con sorprendente velocidad y penetración. Prueba de ello es el interés de Google en ingresar al mercado móvil con sistemas operativos gratuitos para los celulares (lo anterior en fase experimental).

Por ende, se espera que la carrera alcance límites insospechados. En pocas palabras, los ejecutivos tendrán pronto toda la empresa al alcance de sus portátiles, palms y celulares, alimentados desde los servidores de sus compañías y siguiendo al instante el movimiento (cual cronómetro en juegos Olímpicos para usar comparativos de moda) y otra vez utilizando la cadena de dinero de sus respectivos conglomerados.

En el fondo, se trata de amalgamar de la mejor manera los conceptos de seguimiento, astucia, competencia, calidad humana al más alto nivel y conocimiento del mercado, con los últimos adelantos en materia de tecnología empresarial y sistemas con lo cual tener la información financiera y gerencial en la palma de la mano, tal como pronosticaron los gurús hace menos de diez años.

Y como ha sucedido en el pasado con las empresas exitosas, el dominio será para aquellos que sepan unir ambos enfoques -técnico y humanístico- fusionando esas fortalezas para llegar primero a las manos del consumidor, ganar su confianza y lealtad y de esta manera hacerlo regresar a comprar una y otra vez productos de calidad a los mejores precios.

Ramiro Henriquez
Miami Florida

¿Gratis por Internet? Piense otra vez.

A todos nos agrada que nos regalen y si es por estar sentados frente a una computadora o andar navegando más todavía. Por eso, los obsequios a través del internet son tan populares pero también fuente de tropiezos y problemas.

Los norteamericanos dicen con razón que, “no hay almuerzo gratis” en alusión a que en materia de mercadeo lo gratuito no es más que el incentivo anticipado para recoger frutos mañana. Y en consecuencia, internet no es la excepción.

Cuando recibimos vía e-mail notificación que una vez enviados una serie de correos (usualmente de ocho a diez contactos) tendremos acceso a celulares gratis, computadores, cámaras fotográficas, viajes o equipos electrónicos, solemos ser presa fácil de la emoción que implica el regalo de un desconocido. Y prestamente reenviamos uno y otro correo con la esperanza de recibir el obsequio lo cual rara vez acontece.

Detrás de todo el juego está la maquinaria de mercadeo que mueve a la inmensa mayoría de estas empresas. Y aun aceptando en gracia de discusión que esos artefactos fuesen en verdad gratuitos y llegaren a su destino, la probabilidad indica que uno de cada mil lo recibe pero los otros 999 habrán dejado una valiosa base datos para empresas que los persiguen y luego venden.

El asunto funciona así:

Estas compañías son subcontratadas por otras más grandes, con el único objetivo de conseguir información confiable (primordialmente, nombres y direcciones reales de correo), para lo cual crean los concursos. En un segundo paso, venden estas bases de datos a las empresas solicitantes sabiendo que las direcciones de correo pertenecen a personas físicas ( no a robot computarizados) con quienes hacer campañas de mercadeo, enviar mensajes no autorizados, proponer ofertas de negocios, hacer telemercadeo y en dos palabras, realizar ventas masivas e invasivas.

Excepción aparte merecen las compañías (serias por cierto) que obsequian software o similares sin compromisos, o libros electrónicos, protectores de pantalla, albums de fotos, música, grandes buzones o correos gratuitos pero con un mensaje claro y de buena fe, cual es: Obsequiamos esto pero nuestras mejores versiones deberán ser pagadas bajo estos parámetros y costos. Mercadeo absolutamente leal.

Retomando el tema que nos ocupa, no hay que extrañarse si recibimos permanentemente correos de personas o empresas de quienes sabemos nunca hemos tenido relación alguna ni jamás les hemos entregado información. Fue que en el pasado alguna vez lo hicimos en forma indirecta sin caer en la cuenta; de manera que mejor no quejarse.

Otra modalidad (más peligrosa aun ) es el fraude a través del internet, para lo cual las bases de datos son fichas fundamentales y a través de ella los “hackers” o piratas informáticos pueden tener acceso a tarjetas de crédito, números de seguro social, direcciones privadas, teléfonos y celulares. Bastará que el receptor del supuesto premio reciba un e-mail en donde le soliciten su S.S. y un número de tarjeta de crédito o cuenta de banco para -supuestamente- remitirle el premio a la mayor brevedad. Miles caen en la trampa.

Resumiendo, detrás del andamiaje de premios y regalos se puede esconder en el peor de los casos un gran engaño; en el mejor, entregar información nuestra a cambio de un obsequio que por probabilidades en la práctica jamás se dá; o en mínima medida, una empresa seria con la cual hacer negocios lícitos.

Mejor cuidarse, ya que en internet nunca se sabe si estamos frente a la buena fe o chateando con estafadores profesionales. Ninguna precaución sobra.

Ramiro Henriquez
Miami, Florida

Escribir, arte antiguo y moderno.

Para los conocedores, no hay discusion alguna acerca de la profesión más antigua del mundo. El problema surge de la segunda fila en adelante y la polémica es grande. Nosotros, inclinamos nuestro voto por la acción humana de escribir o escritura, tan importante como la misma evolución y pisando los talones a la primera e indiscutida líder.

Escribir es un hecho cultural de tan bastas proporciones que ha condicionado el desarrollo de civilizaciones enteras y sobrevivido al exhaustivo estudio de historiadores, arqueólogos, sociólogos, antropólogos, filólogos, sicólogos, filósofos y académicos.

En los tiempos que corren, la escritura ha venido siendo sometida a intensos debates por parte de estudiosos de la sociedad post-capitalista y es así como han vaticinado tantas veces que las computadores harán innecesario escribir como solíamos hacer; que los libros desaparecerán o quedarán dentro de los discos duros o servidores; que aprenderemos mientras dormimos; que se crearán máquinas inteligentes y de este modo no tendremos que esforzarnos; que los computadores solo responderán a la voz o los gestos; que los teclados serán piezas de museo; y así, decenas de nuevas o sorprendentes posibilidades. Tremenda quimera.

Lo increíble es que hayan sido esos mismos estadígrafos quienes acepten que cada vez hay mayor consumo de papel en el mundo; que se elaboran y venden más libros; que leemos más que antes y que los niños lo aprenden todo a edad más temprana por aquello de la estimulación precoz.

No obstante existe un peligro, más no en el sentido que desaparezca la escritura como tal y que los hombres dejen de plasmar sus ideas sobre el papel, monitores o tableros electrónicos. Sí podría suceder -en cambio- que los jóvenes se conformasen con aprender lo menos posible; que les fuere suficiente el vocabulario técnico (o abreviado como el “tqm” traducción: “te quiero mucho”; o pxq” traducción: porque” o “vo+tv” traducción: veo más televisión) para comunicarse con sus semejantes a gran escala. Puede darse que la cantidad desborde la calidad y el resultado fuese pobre mas ello no nos alejará del mundo intelectual; simplemente creará formas tan novedosas como pasajeras.

Así como la computadora generó un universo nuevo de clientes y consumidores, mercados y productos, profesiones y academia, e influyó en que los ejecutivos aprendiesen a “escribir a máquina” creando otras funciones para secretarias y asistentes, reorganizado el organigrama y estrechado jerarquías, así el internet ha producido una generación de estupendos jóvenes ejecutivos quienes se distinguen de sus pares en su estilo, formas de comunicarse, claridad de expresión, visión estratégica o lenguaje verbal y escrito al margen que sus metas fueren técnicas, financieras, administrativas, de ingeniería, diseño, sistemas, arquitectura, médicas, jurídicas, comerciales, industriales o políticas.

De modo que nada cambiará. El mundo seguirá dividido entre aquellos pocos que manejen el lenguaje -hablado y escrito en cualquier idioma- con soltura, elegancia, respeto a las fuentes y rigor profesional y una mayoría que lo desdeñe y subvalore. Ha sido la constante histórica y seguirá en la misma tónica. Si no fuese así preguntamos: ¿Cuántas personas conoce, que escriban o se expresen con brillantez pero que no sean escritores profesionales ni periodistas ni que trabajen con la palabra hablada o escrita ni que provengan del sector de las comunicaciones? Seguro que pocos.

Y a esos mejores elementos las mayorías seguirán sus ideas, entregándoles un liderazgo dada su capacidad de influir; porque la historia no se equivoca cuando se trata de estos menesteres y más bien tiende a repetirse.

Ramiro Henriquez
Miami, Florida.

Los datos, ¿informan?

Son varios ya, los años en que la discusión datos vs información domina las pasarelas del mundo informático. Las empresas que venden sistemas ponderan la capacidad de sus respectivos softwares, su poder de manipular cantidades ingentes de datos para procesarlos y convertirlos -casi por arte de magia- en información pura al alcance de la mano (o de los dedos, literalmente hablando).

Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre…decían nuestros mayores, señalando que las apariencias eran engañosas y rápidas para desviar la atención de todo aquél dedicado a manejar unos y otros.

Tenemos que aceptar -en gracia de discusión- que los datos son números aislados sin relación entre sí mientras que información es el análisis de aquellos en procura de un objetivo ulterior. Por ejemplo: podemos decir que vendimos 100 dólares en Enero, 250 en Febrero y 300 en Marzo y estamos en el reino de los datos; mas si opinamos que en Febrero vendimos 150 % más que Enero y en Marzo el 300 % sobre Enero pero con un incremento del 20% en relación a Febrero, estamos informando. En una palabra, el dato es estático, mira más al pasado; la información es dinámica y otea el futuro dado que con ella es factible elaborar tendencias.

Ahora bien, ¿con cuál tomamos decisiones? Usualmente las mejores se toman con información y las más peligrosas con datos. Pero podríamos preguntarnos: ¿todos los hombres requieren de computadoras y máquinas para convertir datos en información? la respuesta es un rotundo nó; hay seres muy dotados en materia intelectual -además, sin grandes estudios académicos- capaces de procesar datos a gran velocidad y convertirlos intuitivamente en información para sus decisiones. Cuando preguntamos cómo lo hicieron nos dicen rápido: “no sé exactamente; lo vi muy claro enseguida”. Pero su mente trabajó a gran ritmo en dicho procesamiento aunque de manera inconsciente.

Para el hombre de a pié, es decir, común y corriente, la computadora viene a ser la gran ayuda para convertir datos en información confiable. Y si bien nada reemplaza su criterio personal, cuando el mismo está enriquecido con información sólida puede extraer las mejores alternativas para decidir de manera coherente y segura.

Recordamos, en un párrafo, que el proceso de toma de decisiones maneja varios pasos a saber; a) definir el problema b) investigar todas las posibles alternativas c) escoger las mas favorables d) decidirse por una descartando las demás y e) Controlar lo decidido. En este orden, la información puede ayudar a quien decide desde el punto a) hasta el c). De allí en adelante, la actuación final es un proceso intelectual y no de máquinas por potentes que sean.

De modo que si queremos estar informados debemos recopilar los mejores datos para que con apoyo tecnológico -si no somos de aquellos hombres o mujeres especiales- los convirtamos en adecuadas informaciones y de esta manera decidir eficazmente para obtener resultados.

Ramiro Henriquez
Miami, Florida.