¡Cuenta Historias y Venderás!

Harvey MacKay, reputado como uno de los mejores conferencistas y motivadores de los Estados Unidos en el área de ventas y mercadeo (sus libros, best sellers), en uno de sus escritos refiere la siguiente anécdota:

¨Por allá en los 70´s fuí invitado a La Habana -en una delegación de empresarios y senadores norteamericanos- a dialogar con Fidel Castro, a la sazón líder de la todavía incipiente y romántica revolución cubana. Obviamente, los participantes habían investigado al cubano hasta la saciedad, por lo que se me hizo arduo encontrar un ángulo original; hasta que lo conseguí.

A la hora del encuentro y una vez concluída la disertación de Fidel -los presentes escuchamos embelesados el esperanzador futuro de la revolución- cada uno de nosotros hizo preguntas, a las cuales el habilísimo Castro no tuvo ningún reparo en soslayar astutamente. Al llegar mi turno, le inquirí: ¨Comandante, ¿todavía sigue con la vieja lesión en su brazo de lanzar, desde cuando era picher de su equipo de béisbol?¨ Castro, sorprendido y sonriente me ofreció su mejor explicación. Posteriormente, me invitó a almorzar en una intimidad que ninguno de los avezados políticos, empresarios y periodistas acompañantes obtuvo¨.

Moraleja: si tienes una historia interesante para compartir, obtendrás el tiempo y la completa atención del auditorio o interlocutor. Y si has llegado leyendo hasta aqui -ojalá interesado- es porque ésta también lo pretende.

La capacidad para contar (y escuchar) historias nos viene de la infancia, cuando padres, abuelos o parientes cercanos nos las referían y siempre deseábamos conocer mas y mejor, como todo niño cuya imaginación se desafía. Hecho tan notorio que hasta hoy recordamos al menos un cuento de aquellos y podríamos (solemos hacerlo) referirlo completo, de memoria, sin olvidar quién, cuándo, dónde, en qué circunstancias nos lo contaron y qué efecto tuvo en nuestro jóven espíritu. Reflexionemos: si lo comentamos delante de un público adulto es porque nos marcó de alguna manera.

¿Y qué utilidad tiene esto para el mundo real, el de los dólares y los negocios?

Toda; tanto que nos permite interactuar con los semejantes, crear intimidad, camaradería, complicidad, estado de ánimo positivo y cercania, elementos que facilitan servir, vender o persuadir. Una historia bien narrada dispara el sentido innato de la curiosidad y alimenta espiritualmente al infante que llevamos dentro; crea expectativa, refuerza sueños, nos pone a meditar en un futuro mejor (siempre el mañana ansiado por nuestra fantasiosa mente es el mejor posible). Fundamento de telenovelas, películas en serie, artículos periodísticos en varias entregas, la publicidad y las ventas para mañana, estratégicamente apoyadas en la muestra gratuita de hoy.

Las maneras de contar historias pueden variar: escritas (artículo, crónica o novela); verbales (la charla amena, la tertulia o el conversatorio); empresarial (la presentación de ventas en la convención, la conferencia de mercadeo); religiosa (describir el paraíso y lo que acontece por allá; si nadie lo ha visto entonces está permitido imaginarlo y habrá alguien dispuesto a compartirlo); políticas (¨el mundo mejor que yo propongo si votan por mí, es éste...¨); el humor (los chistes no son mas que seguidillas de historias cortas); la musical (la ranchera, el vallenato, el tango y la milonga narran vida y pasiones; hasta el Lago de los Cisnes de Tchaikovsky es una muy interesante historia).

Van y vienen los públicos, emisores y estilos pero el fondo de los mensajes permanece: impactar, interesar, persuadir, convencer, vender ideas, ilusiones, placeres, servicios o bienes.

De otra parte, los vendedores son enseñados a comportarse a la altura, manejar el tiempo, planificar la cita, ser corteses con secretarias o asistentes, proyectar formalidad, mostrar sus productos en cierto orden, escuchar atentamente, estar pendientes del lenguaje no verbal, vestirse sobria pero elegantemente, generar sorpresa en el comprador, etc, pero en menor escala se les insta a contar historias que atrapen al prospecto. Para conseguirlo exitosamente hay que trabajar duro (investigar el ambiente del receptor), reflexionar, observar y saber dialogar, algo sobre lo cual se estudia y escribe profusamente pero que pocas veces se da en la realidad.

Para vender no basta lo externo al sujeto sino la comunión del mundo emocional y síquico de los involucrados. Es un ¨subproducto¨ de la comunicación, perseguida por el humano por encima de lo científico. Podremos tener toda suerte de aparatos tecnológicos de última generación y no obstante nuestra comunicación ser de una pobreza franciscana. Y el cliente -en cualquier tiempo, lugar e inconscientemente- lo sabe y reacciona en consecuencia. Las pequeñas historias lo acercarán; el único problema para que el prospecto baje la guardia es que el cuento tiene que ser bueno.

En dos palabras, si logramos que el interlocutor acepte la visión ampliada de aquellos juegos de niños, la victoria estará a la vuelta de la esquina sea cual fuere el campo en que nos desenvolvamos.

Ensayar no cuesta, mas puede dejar buenos dividendos. Y si no obtuviésemos triunfos inmediatos al menos sentiremos que el trabajo de vender divierte de lo lindo. Y asimilar las ventas a momentos felices conduce mañana al logro.

​Hay que practicar, que la repetición hace al Maestro.

Ramiro Henriquez

Dirigir: ¿Buen Manejo de Técnicas?

Interrogado Steve Jobs (Apple) en años recientes, sobre su rutilante carrera -a pesar de no ostentar un sólo título profesional- respondió: ¨desconozco qué tanto pueda atribuirlo a mis genes o inteligencia. Pero debo mucho a haber conocido el mundo desde muy joven -con morral al hombro- interactuando con todo tipo de personas, lugares y situaciones. Catapultó mi creatividad¨.

Otro ejecutivo interesante es Geoffrey Bergen, actual Director del Banco Mundial para Colombia, quien se ha labrado una exitosa carrera manejando decenas de miles de millones de dólares en proyectos de infraestructura para países en desarrollo. Bergen Expresa: ¨Nunca pensé que mi carrera de Literatura inglesa aunado al don de escribir, a mis idiomas y a mis viajes juveniles por Africa y Latinoamérica, me hubieran traído hasta aqui. De finanzas, no tanto¨.

El tercer invitado es Lee Iacocca, ícono de la industria automovilística norteamericana y quien salvó a Chrisler de la bancarrota a fines del siglo pasado. Iaccoca, sicólogo de profesión, a propósito de sus impresionantes logros, acota: ¨Lo que me dió la ventaja fue mi manejo de las relaciones con la gente. Es lo que mejor sé hacer¨.

Casos representativos pues tienen un elemento en común: la casi ninguna referencia a temas especializados y antes por el contrario, el mérito se lo lleva su conocimiento de los hombres, capacidad de respuesta al imprevisto, liderazgo, flexibilidad y manejo de complejas dificultades.

Hoy día, cuando se nos inculca que si no eres Master estás en la escala de abajo a nivel profesional, recordamos esos éxitos y los pilares donde están cimentados. No se trata de desconocer la especialización per se ni colocar en segundo plano la técnica sino llevarla a sus justas proporciones. A todo gerente le ocurre reiteradamente que cuando maneja una crisis, es el elemento humano (suyo o de sus subalternos) lo que permite solucionarlo y la técnica se supedita al conflicto. En otras instancias, es mas sencillo cambiar de método o forma de resolver un problema que modificar la conducta del funcionario involucrado.¿Por qué si no, cree Ud que demora tanto -resistencia al cambio- aceptar la introducción de un software -alta tecnología- que teóricamente lo cambiaría todo?

Se repite incesantemente que la administración y dirección de empresas es la interrelación de arte y ciencia, pero cuando vemos la sobrevaloración que se da a especializaciones y doctorados, el asunto podría llevar a extremos no deseados. De aquí que en los paises desarrollados se abra paso el fortalecimiento de asignaturas de tipo humanístico en los pregrados y cursos de Master y Ph.D -sobretodo de ciencias exactas-; del enganche en grandes compañías de ejecutivos con formación integral, con mayor aporte de profesiones liberales incluídos filósofos, sociólogos, literatos, antropólogos, sicólogos y siquiatras que colaboran con altos Directivos durante sus ejecutorias o sus crisis.

¿Donde podría radicar la clave? ¿por qué las humanidades, o los viajes, lecturas e idiomas, el autodidactismo del ejecutivo o su cultural general -mas alla de lo técnico- son importantes?

La respuesta está en que por mucho conozcamos de ciencias, es necesario liderar grupos que sin guía sería poco lo que conseguirían. Y el liderazgo no es solo técnica (aunque claro que también, so pena de desconocer el ¨cómo¨ de las soluciones) sino profundos estudios de lo humano en todas sus etapas. A veces el éxito estará en saber motivar al subalterno, o imponerse como lider, dar ejemplo, ver la luz al final de túnel o en el arrojo con que se acometan los conflictos. La técnica acelera el mundo pero alguien deberá controlar su velocidad y ese es el dirigente empresarial, político, religioso o social.

Entonces, ¿por qué la técnica sigue y seguirá siendo vital? por el sentido del detalle, por la eficiencia aportada a cualquier proceso (hacer lo correcto en el mínimo de tiempo, con desgaste ideal), por la facilidad de repetir un patrón a ser calcado por aquellos que no tuvieren la habilidad, por volver rutina la excelencia del visionario. Sin ciencia estaríamos en la edad de piedra. ¿Que fué la rueda sino un gran aporte técnico? Sin embargo, no ganó batallas ni creó imperios sino que lo hicieron quienes estaban montados en ellas.

Otro punto a favor de la alta especialización es que existe correlación directa entre desarrollo económico acelerado y número de Master(s) y Ph.D(s) en la economía mundial -obviamente, con universidades que las ofrezcan y gobiernos que las impulsen-. Los comparativos saltan a la vista y esas estadísticas lo apoyan. Basta estudiar el número de especializados en países emergentes (ninguno del primer mundo) como China, Corea, Singapur, Israel, Brasil y Nueva Zelanda, con respecto a los mas pobres. La diferencia es abismal.

De otro lado: ¿es posible dirigir empresas solo con enfoques humanísticos? Ingenuo pensarlo; a lo sumo, durarían cinco minutos en el mercado por bueno que fuese su lider y sin duda la competencia lo haría añicos. Al ser la administración mezcla de habilidades e investigación científica no podrían separarse y además, sin conocimiento aplicado todo se reduce a ejercicios teóricos. Es en el mercado donde se prueba aquello que se propone. Los consumidores son los grandes electores y asi como aplauden, acaban u olvidan. Ningún buen gerente puede darse el lujo de menospreciarlo.

Aceptemos los hechos. La penetración e importancia de la tecnología será creciente en un mundo interconectado y llegó para quedarse. Sin embargo, no significa la panacea de los problemas de la dirección de empresas; a lo sumo una de sus mejores herramientas. Vender la ilusión al estudiante que si se recibe de Master o Ph.D tiene la vida resuelta es craso error. Los centros docentes lo saben; empero, ​son los estudiantes quienes deberán colocar la vara de medición en su justa dimensión.

Al enfrentar lo humano tendrán la vida por delante para aprenderlo. Allí están Jobs, Bergen y Iacocca para recordárselo, para emularlos y ojalá superarlos.

Ramiro Henriquez

Indicadores de Gestión

Evaluar el desempeño empresarial ha sido una de las grandes metas del mundo ejecutivo desde sus inicios, sea cual fuere el tipo de compañía, sector, poderío o clasificación que a bien se tenga sopesar. Medir logros o proyectos se constituye en una de las mejores guías para juzgar determinada labor.

Para esto, han sido creados (o adaptados, o modernizados) los llamados indicadores de gestión, los cuales son formas modernas de estudiar problemas antiguos y que trascienden la administración de empresas para abarcar cualquier actividad. Señalemos modelos:

En épocas prehistóricas o precolombinas, el hombre se comunicaba a través de señales de humo, las cuales orientaban a sus congéneres sobre acciones que tuviesen uno o varios significados. Así, una serie de nubes cortas podían significar la guerra mientras que una sola -apacible- indicaría que reinaba la calma; o dos nubes grandes seguida de una muy pequeña podía denotar para la tribu el nacimiento de un hijo.

Pasando revista a la historia, recordamos otro ¨indicador¨ cual fue la paloma mensajera, con una famosa anécdota (rayando los terrenos de la leyenda) en la batalla de Waterloo, cuando uno de los miembros de la aristocrática familia Rothschild fue notificado desde el campo de batalla -mediante dichas aves- que Napoleón Bonaparte estaba a punto de perder la batalla, con lo cual uno de ellos corrió a adquirir acciones en la quebrada bolsa de Londres, haciéndose millonarios en un día.

Y como dejar de lado a los Chasquis, correos humanos de los Incas del imperio del Tahuantisuyo, quienes se apostaban en carreras de postas (hoy serían la envidia de corredores olímpicos) perfectamente sincronizados, hasta el punto que el mismo día de la llegada de Francisco Pizarro a las costas del Perú, el Inca -en las heladas montañas del Cuzco- es informado por un Chasqui en una carrera de 400 kilometros en menos de 12 horas.

Formidables casos de indicadores de gestiones, porque cumplían con los requisitos básicos: informar, advertir, orientar, guiar, proteger, ayudar.

Pretendemos con ellos mostrar como el acontecer humano está plagado de guías y señales de dirección, liderazgo y mando, ya en campañas militares, políticas o para decisiones de rutina, siendo un elemento que supera las organizaciones antiguas y modernas; pero que al interior de éstas adquieren especial relievancia dada la complejidad del mundo tecnológico de hoy y las tremendas consecuencias de una mala gestión.

De otra parte y adentrándonos en el mundo empresarial, indicador de gestión puede ser cualquier factor de medición, desde papel y lápiz, pasando por libretas de apuntes, guías de manejo de tiempo, sistemas nemotécnicos (ayudas memorísticas), software especializado, cooperación humana, robots que alertan, etc. Lo importante es guardar fidelidad al canal escogido y establecer tiempos o plazos en los cuales se vuelve a ellos para comparar. De no respetarse el método, ningún indicador cumplirá la misión.

En el fondo el verdadero marcador se encuentra en la mente del ejecutivo y en lo que valore ser medido. Por ello no es de sorprender que brillantes hombres de empresas se resistan a esa especie de rendición de cuentas, bien por rebeldía, espíritu aventurero, indisciplina, a veces (lamentablemente) malos manejos u otro factor. La realidad muestra que no todos aceptan ser clasificados a pesar de sus innegables dotes. Los ilusos, prefieren adelantar el reloj como si desde afuera del sujeto llegasen soluciones mágicas.

Para estos hombres de empresa es prácticamente imposible establecer indicadores hacia sus dirigidos porque al no estar dentro de ellos la valoración intrínseca requerida, poco influirán para que los subalternos sigan métodos en los cuales ellos mismos no creen y el resultado será mediocre. Se ve a diario, en infinidad de empresas.

Surge el interrogante: ¿existen mediciones superiores? lo dudamos. Lo que sí hay son métodos populares, adaptables, mas sencillos o mas famosos. Mas no se ha escrito el punto final sobre el super-indicador que transforme una gestión promedio en sobresaliente. No hay que olvidar que son termómetros de un resultado (especie de balanzas) y si las decisiones tomadas no son las mejores, será eso lo que señale el indicador. Como su nombre denota, orientará si fuere buena, estable o mala. Y en Administración de empresas no existe la última palabra; A lo mas, penúltimas.

En síntesis, entre mas tecnología ingrese al mundo gerencial mas indicadores de variadas categorías observaremos, bien porque se pongan de moda (Administración por Objetivos, Desarrollo Organizacional, Benchmarking, Kaizen, Teoría Y, Sistémica, Estructuralista, Calidad Total) o porque es el que la empresa subcontrata con grandes asesores y hay que seguirlos al pié de la letra. Sin embargo, ninguno reemplazará una excelente gestión personal.

¿Finalmente, a qué gerente le irá mejor con sus indicadores?

A quien sea capaz de lanzar su propia señal de humo -tuviere o no paloma mensajera- pero ​que cuando le toque, no delegue y se convierta en todo un Chasqui.

Ramiro Henriquez

Pymes: Turbinas Empresariales

El concepto de gran empresa, acapara páginas de diarios y revistas económicas especializadas desde su aparición (posterior a las guerras mundiales), siendo marca del capitalismo.

Su mismo poderío económico y social, altos índices de enganche laboral, internacionalización de sus operaciones, con tamaños muchas veces iguales o superiores a pequeños estados, ha sido de tal grado que se consideran consentidas del sistema y aun sus dirigentes actúan como figuras que se codean con el Jet Set del entretenimento, las artes y los deportes, opacándolas mas de una vez.

Lo que no ha sido tan popular es la valoración de la pequeña y mediana empresa, verdadera fuerza impulsora de la economía a nivel mundial y que recoge la mayoría de sus éxitos en silencio. Y si bien cualquier gran empresa alguna vez fue pequeña y mas adelante mediana (miles nacieron en garajes o galpones), olvidan rápido sus orígenes y pareciera que siempre fueron poderosas lo cual está lejos de la realidad.

De otra parte, las Pymes -aglutinadas- dan cabida a dos tercios de los trabajadores a nivel mundial sea cualquiera el pais considerado, desde el primer mundo hasta el cuarto. La facilidad de enganche, el mejor nivel de especialidad, los salarios bajos, la familia en la empresa, el propietario todoterreno, o en otros términos, gerente-portero-mensajero, hace que los orígenes sean sencillos aunque a medida que crece aparecen las dificultades inherentes al progreso.

Las estadísticas de la fortaleza de las Pymes a nivel mundial no mienten. Analicemos algunas cifras para empresas de hasta cien (100) trabajadores:

La Unión Europea en su conjunto (aporta el 85% de la fuerza laboral), Alemania (70%), Francia (80%), Italia (75%), Japón (70%), USA (80%), Canadá (80%).

Generar una Pyme requiere diversos patrocinadores: la del pequeño propietario con alguna(s) habilidad(es) especial pero que jamás ha trabajado para nadie, hasta tocar aquél que súbitamente queda cesante y encuentra la manera de ganarse la vida, pasando por el visionario que vislumbra desde jóven un nicho de mercado donde poder triunfar. Este último será de aquellos que crezca rápido. No olvidemos que Google, Facebook, General Electric, Toyota, John Deere y Jeans Levi´s fueron Pymes.

De todas formas, para crear y sostener una Pyme se necesita de iniciativa, arrojo, manejo del riesgo, liderazgo y por supuesto conocimiento del sector en el cual se desarrrolla. Es aqui donde difieren los países desarrollados de los pobres.

Citemos el caso de Alemania, donde la ¨Juggernaut¨ a cargo del Estado, maneja todo un concepto filosófico-empresarial aplicable a pequeñas y medianas empresas, pero con trabajadores altamente calificados, extraordinariamente organizados y planificados, apoyados por el gobierno alemán desde la adolescencia y con fuertes conocimientos en tecnologías de maquinaria, ingeniería y administración -léase sistemas de información-. O de Estados Unidos, donde la asociación de pequeñas y medianas empresas (Small Business Administration) tiene gran poder, haciéndose sentir ante autoridades estatales y federales y se constituye en verdadero muro de contención ante los grandes, financiando y educando pequeños y medianos propietarios. Igual ocurre (las diferencias son culturales, no de fondo) en Japón, Suiza, Italia, Francia, Canadá, Reino Unido, Australia y demás paises desarrollados.

En los países del tercer mundo las Pymes son mas débiles, con dificultades para abrirse paso y con tibios intentos por parte del estado para apoyarlas. Por eso, su informalidad está a la orden del día y son mayoría los que quedan fuera del ciclo económico. Si se añade el papeleo interminable, la burocracia rampante, la ineficacia de los mandos medios, el desconocimiento de los sectores por parte de los encargados de coordinar permisos o patentes y la nefasta influencia del cacique político de turno, el asunto pasa de castaño a oscuro y por eso el pequeño empresario prefiere actuar al márgen de la regulación para conseguir sus objetivos, pero a costa de no formalizarse perdiendo grandes oportunidades.

Lo interesante hacia el futuro -con la omnipresencia tecnológica- es que las Pymes tendrán mayor importancia relativa y serán mas influyentes en número y poder. Basta recordar que en Estados Unidos aproximadamente setenta (70) millones de personas trabajan desde sus casas en pequeñas empresas y otro tanto ocurre en países desarrollados montados sobre el sector servicios.

Adicionalmente, la gran empresa necesita estos satélites para bajar costos generales, ampliar coberturas con mínimas erogaciones, subcontratar y ofrecer oportunidades de trabajo a personas que de otra forma no engancharían. Porque la tecnología en esos países anula unos empleos pero genera nuevos que pertenecerán a aquellos que acepten la educación continuada como forma de vida productiva.

Incluso se ha producido un cambio de 180 grados en la estrategia de las multinacionales para llegar al consumidor final y es generar empresas suyas pero con el formato de Pymes. Tal el caso de la multinacional francesa ¨Carrefour¨; del banco dentro del supermercado (Citibank); de la tienda electrónica del barrio (Best Buy), del almacén de paso en las gasolineras de Exxon-Mobil, entre otros. Es que la flexibilidad, rapidez de respuesta, eficacia y cercanía al último comprador hacen la diferencia. La gran empresa se percibe lejana; la Pyme, a su lado.

De manera que esperemos para mañana mas Pymes y no menos, donde sus empresarios podrán desarrollarse al máximo y para los exitosos, crecer hasta convertirse en gigantes. Cada vez escucharemos menos aquello de ¨el empleo para toda la vida¨ y ¨la fábrica de la esquina donde trabajó mi abuelo, mi padre y yo¨.

Las Pymes re-escribirán la historia económica​.

Ramiro Henriquez

El Poder en la Gerencia

Definir ¨La Gerencia¨ ha sido misión -a ratos sencilla, en otras ardua- de asesores, consultores y estudiosos de la administración de empresas desde sus albores.
Situar en pocas lineas un universo tan amplio como lo es precisar lo que hace quien está sentado en la silla cumbre y además sintetizarlo en pocas palabras no es sencillo; pero toca. Por eso, casi que cada analista del mas alto cargo organizacional tiene un particular punto de vista y si logra captar lo que quiere significar con dicha definición será adecuada a sus propósitos. No existen parámetros fijos.
A nosotros, una de las acepciones que nos gustan (sin exceptuar otras) es ésta: La gerencia es el cargo donde se incuba la mas alta cuota de poder en una organización, en beneficio propio y de los distintos públicos involucrados, persiguiendo objetivos cuantificables en un período concreto.
En gracia de discusión, convengamos que fuere cualquiera la compañía, tamaño, sector económico y lugar geográfico, todo buen gerente sabe (o debería) que no hay nadie por encima de él en el campo operativo salvo aquellos a quienes deba rendir cuentas dado su organigrama (léase Junta Directiva, Junta de Socios, Comité de Dirección o Cuerpo Consultor). Hacia abajo de la Carta de Organización, el Gerente es la maxima autoridad enfocada desde cualquier ángulo.
Ahora bien: ¿cómo se fortalece o debilita una gerencia? En nuestro criterio, es asunto de lo bien o mal que ejerza el poder. Y ese, es el objeto de ésta nota.
Sobre el Poder se ha escrito hasta la saciedad, orientado hacia cualquier campo: militar, político, religioso, económico, sociológico, médico, diplomático, sicológico o empresarial. Al llevarlo a la práctica arrastra consigo las mismas leyes solo que particularizado hacia objetivos específicos. Y el poder solo tiene dos posibles senderos: a) incrementarlo b) debilitarlo.
Un gerente incrementa su poder manejando cada uno de los hilos del control mediante mecanismos establecidos, en unos casos conocidos de los demás (recuérdese que el organigrama está a la vista); en otros, con sutil invisibilidad (la organizacion informal, el manejo del chisme, el espionaje interno a cambio de prebendas, las intrigas, el servilismo y la obtención de influencias concediendo información. Lo escribió Maquiavelo hace 500 años y hoy día lo rubrican Drucker, Hammel, Peters, Omahe, Porter, Ziglar, Greene, Packard y tantos otros gurús modernos.
De manera mas científica, el poder se acrecienta fortaleciendo el sistema de información de la Dirección mediante un adecuado uso de la tecnología. No obstante, un sistema de información que solo utilice herramientas técnicas (hardware y software) olvidándose de lo humanístico está condenado al fracaso. Son tantas las historias de los mejores sistemas que no han funcionado en un conglomerado determinado simplemente porque sus ejecutores lo torpedean o peor, los mismos gerentes los anulan con sus procederes, contraórdenes, indecisiones y errores​ de criterio.
Consecuencialmente, una de las labores clave de las juntas directivas, comités de gerencia, junta de socios y asesores, consiste en ir atando cabos (filtros) de los sistemas de información para entregarlos depurados a la gerencia. Y cada vez que se logra su poder se incrementa y correlativamente disminuye el de aquellos prestos a arrebatárselo. Para un óptimo resultado, el Directivo y sus asesores deberán estar atentos a que la interacción hombre/tecnología opere eficazmente.
Por el contrario, cuando el gerente -para mandar- hace caso omiso del sistema de información y sobretodo de fusionarlo con las leyes humanas del poder, minimiza su propia labor y la de sus aliados, con la resultante que su influencia se ve seriamente comprometida incumpliendo a cabalidad sus propósitos; o fatalmente, que si estos se lograsen por labor de terceros​ correría el riesgo de ser despedido al no afrontar con éxito la tarea.
¿Buenos ejemplos? varios. Recordemos al tendero de la esquina -quien con lápiz y papel aunado a su dón de mando- maneja su tienda maravillosamente, hasta el punto que no hay detalle que desconozca, labor que no ejecute, con liderazgo claro para todos y sin oportunidad de mercadeo que se le escape. O el de aquella empresa japonesa (cotizaba en bolsa hasta cuando leímos su historia) que manejaba sus operaciones con el ábaco y carecía de computadores dentro de sus instalaciones, pero con una gerencia impecable y un poder indiscutido. Su caso está en un libro de Gerencia; nó de Sistemas.
Cuando el directivo es consciente que primero, la gerencia puede solidificarse con actuaciones suyas y segundo, que no basta con tecnología ni el liderazgo aislado para conseguir resultados se sitúa en el partidor correcto. Dominar la técnica es un aspecto; persuadir subalternos a que sigan metas trazadas otro muy distinto. En él está conseguirlo uniendo filtros mediante mecanismos de poder.
¿Y por qué el poder (y su hija predilecta, la Estrategia) es tan importante? porque es la mejor y mas clara vía para fijar objetivos, alcanzar metas, generar utilidades o lograr cometidos que el mismo directivo o su junta han trazado. Gestionar bien es manejar con prestancia cuotas de poder preestablecidas aumentando beneficios personales y empresariales.
No hay que temer obtenerlo mas s​í desperdiciarlo.
Ramiro Henriquez

¿Somos Idiotas Útiles?

Muchos son los amigos a quienes profesamos respeto intelectual, admiración y reconocimiento por sus innegables dotes, sabiduría, liderazgo y logros.
Por ello, nos impacta sobremanera cuando recibimos de parte suya, mensajes electrónicos invitándonos una y otra vez a participar en cuanto correo reciben sobre premios, regalos y fortunas que...(sic) algún millonario electrónico ha destinado para la humanidad previo el lleno de cuestionarios, a cambio de los cuales obtendremos dádivas en efectivo o especie y un sinnúmero de gratificaciones caídas del cielo y básicamente por nuestra linda cara.
Por ello -y hasta donde la capacidad investigativa permite- preferimos analizar los argumentos que llevan a nuestros contactos a creerlo a pié juntillas; y desde tal orilla deducir lo siguiente:
En primer lugar, reconocemos la calidad informativa y sugerente de los mensajes que les llegan, muy bien redactados por cierto, con frases impresionantes, ejemplos abrumadores, sencillez en la forma y manejo del fondo, breves, narrando historias creíbles, invitando a la acción inmediata (so pena de quedarse por fuera de la fiesta) y en fin, pasando las pruebas que cualquier analista de mercado envidiaría, acerca del cómo escribir misivas motivadoras, poderosas y efectivas. Tanto, que esos ¨escritores-fantasma¨ tendrían puesto asegurado en el mundo empresarial, el publicitario y el de medios solo que no les interesa.
En segundo, el capturar la atención de personas que están muchísimo tiempo concentradas frente a un monitor de manera desprevenida y que cuando reciben el mensaje lo primero que conjeturan es: ¿y si fuese cierto? Aquí la sana ambición, el querer ganar algunos dólares sin hacer nada (en realidad sí lo hacen mas no en su provecho), la facilidad con que se completa un formulario o el reenvío a los quinientos y tantos contactos hacen que la marea informativa ascienda. Porque otro tanto hará el recipiente del e-mail.
Como tercero, las anécdotas que el amigo ha escuchado de otros que recibieron algo (uno entre un millón), pero que dan fuerza al rumor y hacen carrera como si todos y cada uno lo pudiesen conseguir. Olvidan que para pescar un cardúmen, hay que arrojar un anzuelo con estupenda carnada que un pez en concreto recibirá.
Detrás de todo el alboroto se encuentran verdaderas máquinas de mercadeo, desde la de fraudes electrónicos (con increíble facilidad, suministramos datos personales, direcciones, números celulares y a veces cuentas bancarias, cuando no passwords), pasando por nuestra identidad general -serán luego vendidos a grandes empresas de bases de datos, engrosando la lista de soldados para el reino del mercado-, hasta la de hackers quienes ¨requieren¨ engrosar sus listados de futuras víctimas a los que se habrá de llegar aunque no fuere hoy. Ellos se toman todo su tiempo dado que el rehén está asegurado.

¿Sabía Ud que cada computador, laptop o smartphone tiene un número único de rastreo y ubicación (totalmente legal), el cual puede llegar a manos del hacker si su computador resultase muy inquieto? ni siquiera tendría que darle sus contraseñas. Las averiguará cuando convenga; a fin de cuentas algún día Ud. las escribirá y él estará al acecho.
Y qué decir de los virus informáticos, cuya mejor manera de difundir es mediante correos no deseados, los spam y reenvíos de cibernautas de indudable buena fé pero que no saben con qué tipo de elementos lidian. Porque basta redirigir un solo correo infectado para acabar con toda una cadena -¿han notado que todos los anunciantes de virus, dicen haber captado la noticia en CNN la noche anterior? ni siquiera le dan a la competencia la posibilidad de descubrirlos. No obstante, jamás hemos escuchado o leído una sola línea en CNN al respecto, que no fuere conocida al tiempo por los demás medios.
Una estadística (aterradora) de las principales empresas de investigaciones de Internet (Gartner Group. Ziff Davis Publishing, Juniper Corp), así como las de consultoría a nivel mundial (McKinsey & Company, Accenture Consulting, Booz & Allen, Price Waterhouse Coopers), están de acuerdo en lo que sigue:
Un tercio de toda la información que se almacena en internet es auténtica basura; el segundo tercio, publicaciones no transcendentales, superfluas, frívolas, chismes, erotismo artístico, humor, farándula y comentarios sin valor alguno, afortunadamente inofensivas: y solo el tercero realmente aporta a la Red en todas sus modalidades (científicas, empresariales, sociales, médicas, políticas, económicas, educativas, mediáticas). El cibernauta deberá ubicarse en cual de los tercios contribuye puesto que hablamos de trillones y trillones de informaciones.
P​or último, diríamos que en todo el engranaje ​virtual se encuentran​, de un lado hackers ​y mercaderes dispuestos a todo y ​por la otra, ingenuos que nada saben de lo que ​hay preparado. Es la inteligencia puesta al servicio de fines ​mercantilistas en un caso o deshonestos ​en otro, enfrentada a cerebros​ capaces pero desprevenidos y hasta cierto punto pasivos​ que laboran o se entretienen a espaldas de la realidad.

El mundo del internet es un ​espejo de​ la vida con las mismas virtudes y vicios que vemos a diario. En ​el Cyberespacio hay crimen, mensajes errados, inexactitudes, informaciones amañadas, calumnias, investigaciones serias, genialidades para lo bueno y lo malo, ​fraudes, juegos, diversiones, pornografía, ​pedofilia, abusos, belleza, crueldad, maldad​, bondad. Todo en uno y por ello mejor visitar sitios con ojos abiertos.​ Es cuestión de filtrar en detalle pero válido únicamente si lo convertimos en hábito.
De manera que la recomendación para los amigos bien intencionados salta a la vista. Evitemos engrosar el ejército de los idiotas útiles pues con ellos fortalecemos los hackers o los vendedores de bases de datos privados, los propulsores de virus o los maleantes. Empero, sabemos que mas de un amigo a quien hemos ofrecido desprevenidamente estos consejos lo siguen haciendo, porque la mezcla de hipnotismo con la fascinación que produce el mundo informático es invencible para determinados seres humanos. Nada que hacer.
Si nos descuidamos, paulatinamente podríamos convertirnos en quienes buscando fortuna propia resultemos ayudando a acrecentar la ajena, simplemente haciendo clic.
Ramiro Henriquez

La Cultura de lo Visual

Tan veloces son las revoluciones simultáneas que nos han tocado en suerte -desfilan ante nuestros ojos- que no da tiempo para asimilarlas en su totalidad. Una vez nos detenemos a observar y analizar una, la otra hace acto de presencia trayéndonos un tsunami, quizas intelectual, las mas de las veces real.

Ocurre con la tecnológica, con la palabra hablada y escrita; con la musical, la periodística, las ciencias de la salud; con las nuevas empresas de poderes superiores a los de muchos gobiernos; con las crisis financieras internacionales, las revueltas de las ciudades-estado o las nuevas independencias de países antes sólidamente cohesionados; con los nacionalismos a ultranza, los fanatismos religiosos y tantos otros que no tendríamos espacio suficiente para enumerarlos.

Hoy nos quedaremos un momento estudiando un subproducto de nuestros tiempos como es la cultura visual, la cual llegó de manera imperceptible y sutil para adentrarse en nuestras mentes con pocas posibilidades de salir. Pero antes, un suscinto recorderis:

Trayendo a la antropología en asocio, en la epoca prehistórica lo visual fue tan importante que el hombre no sabía leer ni escribir mas sí dibujar (los grabados de las cuevas de Altamira son ejemplo), en los que el hombre de las cavernas estampaba sus actos, proyectos, caza y pesca, guerras o amoríos y en suma, comunicaba su presente y futuro en lenguaje pictórico. El que hoy dominamos brillaba por su ausencia.

En una segunda etapa llega la palabra, la cual con los siglos penetra recintos privados, apoya a los pocos privilegiados que aprendían a leer y escribir (pásmense Uds; primero el hombre escribe en verso y mucho mas tarde en prosa; tal vez por eso las poesías salen del alma mientras la prosa, del intelecto), con lo cual se produce un acto de liberación en el sentido que el homo sapiens creaba palabras y con ellas elaboraba sueños, haciendo partícipe a los demás de sus pensamientos e ideas. Al inicio lo expresaba verbalmente y luego lo escribía pero casi siempre limitado a un área geográfica pequeña.

Para la tercera fase (la estudiamos en la escuela), aparece Gutemberg con su creación de la imprenta y los tipos móviles en Alemania, cuando traduce la biblia que anuncia al mundo que ya no serán unos cuantos quienes tendrán el conocimiento acumulado, fuere en sectas secretas, monasterios y castillos feudales, mediante filósofos, secretarios o amanuenses, traspasando el conocimiento a cualquiera que pudiese leer y escribir. Esto a su vez potencia la revolución de la educación y años después aparecen las primeras universidades formales (la de Bolognia en Italia tiene mil años pero es mas excepción que regla), junto a los institutos tecnológicos -en Francia el primer politécnico, de ingeniería-.

Llegados aquí parecería que ambos saberes -lectura y escritura- serían los amos del mundo y la verdad lo fue por siglos. Lo visual quedaba reservado a las artes, pintura, escultura, arquitectura, etc, y era mas apoyo para las primeras que ciencias en sí mismas. Asuntos como el manejo del color, la luminosidad, la intensidad de luces y demás eran vistos como exóticos. Bastaba que las personas pudiesen plasmar conceptos sobre una hoja de papel en blanco (reemplazo del papiro o los lienzos), anotando con plumas de ganso o de aves. El invento del bolígrafo fue un suceso mucho mas tardío.

Siguiendo con nuestra apretada síntesis -de parte de la historia del mundo y las diversas culturas dentro de ella- llegamos a hoy, donde la combinación de desarrollo económico y tecnológico nos hace replantear la lectura y escritura tal como la conocíamos, dando mas importancia a lo visual producto de la misma competencia, la cual empieza a influir al romper la monotonía, cambiar hábitos, impresionar con lo novedoso, ayudar a sentidos como el de la vista para trabajar computadores monocromáticos y que generaban cansancio (¿recuerdan las pantallas protectoras que venían con los primeros computadores de escritorio?).

Es aquí donde salta a la palestra el concepto de la compañía innovadora (con Apple a la cabeza pero no fue la única), que empieza a detallar que si se invertía tiempo, dinero y diseño en desarrollar lo visual, estético y bello -al tiempo que funcional- podría apoderarse del mercado. Por eso, a las personas que compran productos Apple no interesa tanto que sea de un sistema operativo sólido -no obstante lo es- sino que sea hermoso, con colores maravillosos, inmune a los cambios de luz, resistente si, pero a miradas envidiosas tanto como que el aspecto exterior sea a prueba de...artistas. Por eso no debe extrañar que la ciencia del diseño haya tomado un segundo aire en estos convulsionados tiempos digitales.

En otros términos, si antes lo fundamental era la función ahora lo es tanto la misma como su estructura física e impacto visual. Lo vemos en todo lo que nos rodea, en la mayor influencia de la moda, la tercera dimensión en cine y TV, el rediseño de ciudades, los museos ultramodernos basados en lo audiovisual, la planificación de centros comerciales, el trazado de vías, las carrileras del tren, los metros subterráneos, las autopistas, los vehículos, las motocicletas, los aviones. La lista es interminable y se incrementa día a día.

¿Responde esto a un sentimiento de angustia del hombre moderno? ¿al deseo de ser diferente? ¿al espíritu competitivo de las empresas? ¿al hastío de la uniformatización? ¿a todas las anteriores? difícil contestar pero el debate está abierto y todos quieren su espacio. Cada ciencia ofrece su explicación creyendo tener la razón. Hay que esperar que la polémica madure.

Que esto signifique (lo han predicho algunos) la muerte de la escritura, la lectura y las labores intelectuales lo dudamos. El ser humano si bien se arriesga, mantiene su raíces antropológicas idénticas a como hace diez mil años. Cortejamos igual a la hembra, peleamos por los mismos motivos, luchamos por la supremacía de manera semejante, seguimos a los mismos líderes y por iguales razones, manejamos grupos con las antiguas leyes de la manada. ¿Que antes teníamos arcos y flechas y ahora internet, laptops, Ipad, Netbook y Smartphones? ello no cambia nada.

Lo que si observamos en progresión geométrica es el fortalecimiento de la sub-cultura de lo visual, incluída la enseñanza por video y la ausencia de profesores presenciales; los computadores y electrodomésticos cada vez mas bellos (no importando demasiado que durasen poco); carros que son un sueño a la vista o que morimos de ganas de conducir al tocar sus mullidos asientos; y modas resplandecientes o casas fantásticas.

En síntesis lo visual nos absorverá mas, en una escala que no podemos predecir con exactitud pero que hará replantear muchas de las actuales formas de pensar. Mejor aceptarlo de buena gana y sacar provecho a la situación que rechazarlo porque -aunque subproducto de la sociedad de consumo y altamente compleja- nos hará percibir la vida de modo diferente, quizas mas placentera y soñadora.

Ramiro Henriquez

El Genio no Tiene Patria

Acostumbrados como estamos a múltiples formas de discriminación -fuere por raza, credo, religión, sexo o ideario político- somos en ocasiones señalados o marginados (cuando no posamos de acusadores), dependiendo de la orilla en la cual nos situemos. Ha sido la constante histórica.
De otra parte, aquella subvaloración de unos hacia otros cambia según el interés, estatus, poder político o social. Para los de clase social superior (o que ellos mismos se consideren) los demás son de menor rango; para deportistas de alto rendimiento, quienes no logran sus marcas no pertenecen al club; para los políticos (senadores, representantes, diplomáticos, ministros) el resto del pueblo es visto muchas veces como clase aparte; para los intelectuales, otro tanto. Evitando generalizar (sería el gran pecado), parece que alinear seres humanos en bloques de confrontación estuviere en la síquis del homo sapiens, aunque suene absurdo.
Pero existen formas mas sutiles con las cuales hacerlo. Pensemos en lo que ocurre en los vericuetos de la mente, eso tan misterioso que llamamos cerebro. Aqui, las diferencias son complejas y no es fácil separar límites entre individuos. Pero otras variantes de discriminación aparecen y lo vemos en tésis erradas que hacen carrera, como "si tiene acceso a colegios o universidades prestigiosas deberá ser un ejecutivo capaz" o, "si es hijo de fulano debe ser inteligente"", o, "si ha estudiado en tal país esperemos lo mejor", o, "no confiemos en que llegará a nada porque es musulmán, negro, gay o pobre".
La genialidad, esa característica tan sui-generis de unos pocos, es de los interrogantes profundos, difíciles de comprender para el lego, con mil respuestas posibles, objeto de infinidad de análisis a través del tiempo y que nunca alcanza a ser asimilado por completo. No solo en cuanto a formación, características, causalidades, genes (¿se nace o se hace genio?) y su fortalecimiento, léase estudios.
En ese orden, a diario vemos irrumpir genialidades en lugares inhóspitos, condiciones económicas o sociales adversas, junto a situaciones inimaginables, en áreas discímiles, en profesiones prestigiosas o con ninguna, al interior de poblaciones humildes pero al igual en las opulentas, entre numerosos hermanos o hijos únicos.
Recordando personajes y los lugares donde nacieron y vivieron el impacto es grande.
Enmanuel Kant, filósofo alemán quien con sus planteamientos marcó al mundo, jamás salió de su pequeño pueblo de 1.000 habitantes (se nos aconseja que para entender la vida tengamos mundo y conozcamos cientos de lugares); René Descartes, genio francés, quien aprendió solo y desarrolló la geometría en el piso de su cuarto, encerrado por su padre quien quería fuese músico y no filósofo-matemático (se nos sugiere que la educación formal abre el intelecto); Leonardo da Vinci, italiano, todo lo asimiló por observación y deducción, jamas fue a la escuela (consejo para nosotros: estudia en colegios y universidades, ojalá prestigiosas, para que te vaya bien); Ludwig van Beethoveen, portento alemán, creó sordo sus mejores obras musicales (consejo de hoy: educa tu oído musical y serás grande); Isaac Newton, matemático, filósofo e inventor inglés. Huérfano, depresivo, paranoico, de pocos amigos, estudió prácticamente aislado del resto y descubrió la teoría de la gravitación universal. Se disputa con Leonardo ser la mente mas brillante que jamás ha existido (consejo en casa: llévatela bien con todos, que irá a tu favor); ¿y Galileo Galilei?, científico, músico y pintor italiano, quien demostró que la Tierra giraba alrededor del Sol, no viceversa (consejo práctico: especialízate en un solo oficio para que lo domines).
Si estos son historia antigua, ¿que pasa con los de hoy día? se publican sus hazañas en cuanto periódico, revista, video o programa de televisión es dable observar. Para no fatigar al lector, baste invitarlo a que los estudie. Todos (hombres y mujeres), con patrones de conducta y origenes mas parecidos que diferentes.
Examinando sus logros, los genios parecen ir a contravía de la historia quizás para impulsarla. No solo por la variadísima manera en que aprenden, se desarrollan, crean y culminan sus realizaciones sino por su lugar de procedencia y ambiente. Asi como la sicología moderna se ha puesto de acuerdo en las siete clases de inteligencias (lógico-matemática, linguística, musical, espacial, cinestésica, emocional, interpersonal), asi también está probada la imposibilidad de ubicar la procedencia genial. Los iluminados han aparecido (tal como suena; nos llegan de pronto) en cualquier barrio pobre o rico de ciudad grande o pequeña; de la clase social que fuere, de todo tipo de posición económica; hijos de padres divorciados o casados, huérfanos, abandonados o de matrimonios estables; con estudios o sin ellos; rechazados o aceptados; ricos y pobres, de cualquier raza y orientación.
Otra falacia es que haya pueblos -se autodesignan- predestinados a producir genios. Si bien es cierto que el ambiente influye no es verdad absoluta. Una cosa es que el promedio de una población o grupo homogéneo tenga alto nivel intelectual y otra que dicha sociedad produzca genios por ósmosis, en detrimento de quienes no sean, piensen o hayan sido formados como ellos. El mundo se lo demostró a Hitler en la alemania nazi, cuando la supuesta superioridad de la raza aria quedó hecha añicos; o la de los grandes imperios hoy parcialmente olvidados si no fuere por los monumentos que dejaron y por los genios que los defendieron.
De manera que se aleja de la realidad subvalorar grupos por posición geográfica, desarrollo económico, característica física, mentalidad o corriente filosófica o religiosa. La historia se ha encargado de señalar el equívoco y lo seguirá haciendo. Porque el genio, como la inteligencia, no tienen patria ni frontera.
Si lo pensamos con mesura, tampoco la requieren demasiado ya que ellos -en su fuero interno- saben que no pisan ningún suelo. Levitan.
Ramiro Henriquez
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Profesiones del Futuro

El futuro, como todo aquello sin historia, se presenta colmado de interrogantes e inquietudes. No en vano a los visionarios se les llama reductores de incertidumbres, porque casi atrapan un mañana que para el lego es totalmente misterioso. En otros momentos, simplemente proyectamos el presente en línea recta, pensando que como ha sido hasta ahora será después, solo que mejorado y ojalá similar a lo visto o percibido.
Cuando eso acontece, creemos que la solución se encuentra en lo que el lema de los juegos olímpicos publicita: mas alto, mas fuerte, mas rápido. Así, si evocamos un vehículo lo deseamos mas veloz, resistente, a lo mejor mas inteligente; si una maquina, que fuere mas completa, rápida y productiva; y si nuestra casa, que los electrodomésticos se autodirijan; o las operaciones del hogar fuesen mas limpias, instantáneas, eficientes. Todo el tiempo mas y mas.
Pero el futuro no siempre se comporta de manera rectilínea. Si no, que hablen los inventores. Antes del computador, qué se le parecía? y a cual se asemejaba el internet? y el celular? y el Ipad?. Como dice Steve Jobs, "a la gente no le pregunto lo que quiere pues ellos no lo saben. Si me siguiera por sus creencias no se me ocurriría nada nuevo. Pero cuando examinan los inventos de Apple, dicen que siempre quisieron uno tal cual".
Igual pasa con profesiones y trabajos. Sabemos de sobra la descripción de cada puesto, trabajo o profesión familiar; tenemos certeza e incluso reflexionamos que siempre ha debido ser así. Pero nada nos pone en contacto con aquello no inventado sea porque el desarrollo tecnológico y económico no lo permitan, ya porque a nadie se le ha ocurrido lo obvio. Si bien la tecnología crea empleo, el desarrollo también; pero la observación y adaptabilidad del ser humano es lo que consigue mejorarlo.
Se cree que en la actualidad hay decenas de miles de profesiones, pero hace quinientos años se contaban con los dedos las existentes, muchas de ellas relacionadas directamente con la capacidad educativa de los individuos. Cuando no se tenía acceso a dicha formación los oficios eran de mínima complejidad, mas que todo manuales (siervos, labriegos, campesinos, labores caseras, herreros, peones, soldados, bodegueros, cazadores). A medida que la educación fue evolucionando lo hizo la proliferación de universidades con lo cual los oficios empezaron a incrementarse, primero en proporción aritmética y luego geométrica.
Otro mito a desterrar es que las nuevas profesiones se deriven únicamente de la tecnología y la verdad no lo es tanto. Si bien el desarrollo tecnológico es caldo de cultivo para infinidad de nuevas especialidades, es el progreso de la sociedad como conjunto el que genera labores que muchas veces no tienen relación directa sino indirecta con la tecnología. Ejemplos de hoy día: Cuidados para la tercera edad (resultante del envejecimiento poblacional, a su vez sub-producto de una mejor salud); comerciante electrónico (lo mismo que antes, pero igualmente distinto); sicólogo (pero del mundo de los sistemas y la informática); traductor (pero con conocimientos acordes al siglo XXI y a la globalización de la economía).
Una respuesta positiva ha sido encontrar nuevos usos para hechos antiguos. Y qué mejor ejemplo que el Circo du Soleil, emporio moderno de una de las profesiones mas antiguas cual es entretener (payasos, malabaristas y trapecistas incluídos), cambiando la esencia de la forma pero respetando el fondo, vendiendo un lugar mágico durante dos horas. O la radio satelital, donde se adapta el invento de hace cien años para un uso específico (noticias 24 horas, estado del tiempo; música de tu predilección; emisoras al gusto de cada cual); o el mismo planeador o el bumgee jumping (o salto al vacío unido a una cuerda elástica); o el paracaídas unido a un motor (otro anciano de un siglo), utilizado para transportar personas por placer y nunca para salir del peligro, origen real del invento.
Así seguirá por los siglos de los siglos, ya que la camada de invenciones, información y formas de comunicarse hará mas facil la llegada de novedosas profesiones, oficios y labores.
Un último punto son aquellas especialidades derivadas directamente de la tecnología, desconocidos totalmente hace diez o veinte años. Citemos algunos:
La Mecatrónica (estudio de los robots); Body Part Maker (fabricante de partes del cuerpo humano); Nanomédico (médico para implantes ultra-miniaturizados); Pharmer (mezcla de granjero e ingeniero genético); Guías turísticos espaciales (viajes fuera de la Tierra); Especialista en Cambio Climático; Profesor o Abogado virtual (nunca lo veremos cara a cara); Controlador de datos personales (experto en seguridad informática y criminología); Banquero de tiempo (organizador de información).; Personal Branders (experto en redes sociales y establecimiento de marcas). ¿Increíble? nada de eso; todos se están experimentando con sumo éxito. De manera que siempre debemos ver con optimismo el futuro aceptando sus límites.

Imposible negar que existe desempleo creciente pero las posibilidades de nuevas fuentes de trabajo, profesiones y habilidades están mas cerca de lo que pensamos. Con educación de calidad podremos acercarnos pero de la mano del espíritu comercial y aventurero que ninguna universidad, instituto, master o Ph.D. otorga.
Preguntemos a Steve Jobs (Apple), Bill Gates (Microsoft), Richard Branson (Virgin Air), Carlos Slim (Telmex), Guy Laliberté (Cirque de Soleil), Ingvar Kamprad (muebles Ikea) y Fredrik Idestam (Nokia). Ellos no estudiaron mayor cosa pero observaron, aprendieron y pusieron en práctica algo distinto.
Sin embargo, para los estudiosos y consagrados a la investigación también hay cabida: Larry Page y Sergey Brin (Google), Larry Ellison (Oracle), Michael Dell (Dell), Andy Grove (Intel), Akio Morita (Sony), Soichiro Honda (Honda), Ferdinand Porsche (autos Porsche). En suma, el talento y trabajo individual apoyado a veces en estudios; en otras, con un sentido autodidáctico de la vida.
Pero al márgen de todo se encuentra una gran decisión: si esperar a que otro invente, emprenda y crezca -para conseguirnos un buen trabajo- o ser de los personajes que dejan huella. Como dijo el sabio, la solución está en nuestras manos. Y en nuestras mentes.
Ramiro Henriquez

La Nueva Cadena de Mando

El concepto físico de "cadena", proviene de la era mecanicista, época en la cual todo se definía en términos tangibles y mecánicos, tales como máquinas, estructuras, poleas, motores, encendido, combustible y sincronización. Tiempo en el cual se desarrolló la revolución industrial y las posteriores, abriendo paso a una forma integrada de acción y pensamiento.

De otra parte, la comprensión de la vida ha sido permanente mezcla de lo que percibimos, analizamos, aceptamos o rechazamos y esto influye en lo que mas tarde haremos o modificaremos. Es una relación simbiótica -dialéctica dirían algunos-, pero en suma resultante de afectar el medio ambiente y que éste a su vez nos influya. Asi como para los primitivos todo se podía comprender con los símiles de arcos, flechas, caza y pesca, para otros lo fueron las grandes extensiones de tierra cual sinónimo de poder político y real (en el feudalismo); los descubrimientos y la filosofía, fuente de todas las profesiones liberales incluída la administración (en el renacimiento); la máquina de vapor (en la revolución industrial); la fábrica y el operario dentro de ella con todo lo que significaba (en el capitalismo); y los computadores e internet (en la sociedad post capitalista). Cada una creando su propio y completo universo.

En el caso del mecanicismo, generó una manera propia de entender, desarrollar y organizar sociedades y empresas, la cual iba desde lo mas sencillo (llevar al operario a la planta; sacarlo del campo, de sus huertos y semovientes; en suma, de su habitat), hasta lo complejo (crear conceptos nuevos, como supervisión, jefatura, organigrama, disciplina, horarios, relojes, premios y castigos por bajo rendimiento). Del mecanicismo también heredamos conceptos particulares como "línea de montaje", "maquinaria", "engranajes", "plantas,". Retrotraerlo hacia las altas esferas de su administración para lograr conceptualizarlo fue solo el paso siguiente.

No bastando tanta influencia, la esfera mecánica arropó el lenguaje cotidiano ("con una palanca mueves el mundo"; "el dinero, es el lubricante de los negocios"; "mi caballo tiene la fuerza de un tranvía"); o las relaciones humanas ("estoy encadenado a su amor"; "el gerente está atornillado a su silla"); o aún la ciencia ("la investigación transcurrió fluídamente"; "ese invento, qué gran vehículo para el próximo paso").

Retomando, otro estamento que coadyuvó con el mecanicismo para la administración de la época fue la milicia, especialmente porque acabada la segunda guerra mundial, miles de militares -competentes sin duda- fueron designados para trabajar en enormes plantas y trasladaron sus modos de dirección y formas de manejar su liderazgo en combate. Dicha amalgama generó la popularísima cadena de mando.

Pero ésta (en su momento exitosa) entra mas adelante en crisis por la acción -mejor decir reflexión- de un hombrecillo anónimo, en una oficina aislada de cualquier planta, sin mayor poder, pero que en su escritorio disponía de una computadora personal, la cual con el tiempo disolvió la cadena de mando hacia formas que todavía no han terminado de evolucionar (terminarán algún día?). Y comenzó a influir sobre el organigrama, el otro descubrimiento para liderar.

En aquél esquema la estructura era piramidal, con línea de dirección concreta, sin objeciones, donde las políticas provenían de arriba a abajo y se asumía que los de menor rango pensaban poco y solo debían recibir órdenes; y arriba (obviamente, desde los salones de la sabiduría) se planeaba y organizaba todo. La rigidez mental y empresarial estaba a la orden del día.

En igual medida, los computadores empezaron a minar dicho mando a paso lento pero aplastante, a estructurar otra manera de hacer tareas y sobretodo permitir que el conocimiento superara rígidos barrotes. Y entramos al declive de la formación piramidal, para ser reemplazada por una nueva, esta vez en red.

Pero, qué es la red para un gerente?

Nada distinto a un lugar en el cyberespacio (?) que está y no está, con existencia propia a veces pero en otras invisible, sin jerarquía definida, donde los miembros que la componen cambian de posiciones y cargos varias veces dentro de un período determinado, lapso que puede ir desde un día hasta un año o mas dependiendo de los objetivos. Hasta el mismo nombre de internet dá la clave para entender: de inter (dentro de) y net (red, en Inglés). En dos palabras, dentro de las redes; o entre redes.

Otro símil que suele asemejarse al concepto moderno -y alternativo- de línea de mando en la gerencia de empresas es el de "ameba", porque su gelatinosa forma va cambiando con el tiempo o con las tareas a desarrollar. En ésta, la misión determina la forma del proyecto específico y los miembros pueden y deben rotarse dentro de esa misma ameba. ¿que lo anterior puede prestarse a problemas? posiblemente, pero mejor apoyarse en casos exitosos (Google, Whole Food, Facebook, Infosys, Apple, Microsoft, Toyota, Zara, Ikea, Oracle, General Electric, Cirque du Soleil), que volver la vista atrás.

Lo preocupante -algunos jóvenes incluídos- es que todavía hay quienes rechazan las nuevas formas de administrar (no las llamamos estructuras precisamente por ser des-estructuradas, esquema que procuran erradicar) y prefieren el liderazgo a la vieja usanza. Olvidan esos profetas del pasado que existen compañías donde un miembro cualquiera puede pertenecer hasta veinte (20) o mas subgrupos o pequeñas redes, unas formales y otras no tanto pero que trabajan coordinadamente en pos de un logro. Cuando se conoce que los enlaces de internet están conformados por al menos mil millones de redes de todo tipo, tamaño y rango el asunto luce diferente.

Qué hacer entonces? muy sencillo: montarse en uno de esos caballos del futuro, aprender de los mas jóvenes y aceptar de buena gana que lo que el viento se llevó con absoluta seguridad lo hizo hasta el infinito.

Ramiro Henriquez